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jueves, 8 de marzo de 2018

Información sobre Baudelaire y su tiempo


CHARLES BAUDELAIRE (1821-1867) . Información general sobre el poeta y su época

    Charles Baudelaire es un poeta francés nacido en 1821, lo que lo ubica en un siglo convulsionado políticamente (tras la Revolución Francesa, de 1789) y de gran heterogeneidad en lo literario. Distintos movimientos literarios se suceden a partir de ahí, como el romanticismo, parnasianismo y simbolismo, que veremos a continuación. Es una época de consolidación del poder de la burguesía, en su mayoría representada por una clase conservadora, no liberal. Las ciencias tienen grandes avances, y la vida toda sufre un proceso de politización, lo que incluye a la literatura. Por otra parte, comienza a verse a la obra literaria como mercancía, por ejemplo, en la publicación de “novelas por entregas”: aparecía un capítulo por vez, en periódicos o revistas,como forma de “atrapar” al lector y llevarlo a seguir comprando dicha publicación para continuar la lectura de la obra.
    De acuerdo a su ubicación temporal, podríamos clasificar a Baudelaire como poeta post-romántico: se ha dicho de él que es el último de los poetas románticos y el primero de los modernos.

    ROMANTICISMO:      La palabra “romanticismo” puede entenderse en más de un sentido. Por un lado, se refiere a un estado de sensibilidad y jerarquización de los sentimientos. Por otro, alude a un fenómeno artístico concreto: es en este sentido que la utilizaremos aquí. Su nombre viene del francés medieval, donde “roman” es un relato de aventuras, o tal vez también del adjetivo inglés “romantic”, que calificaba a cierto tipo de cuadros campestres, con paisajes crepusculares o nocturnos, de carácter marcadamente melancólico. El primer autor que utiliza esta palabra con el sentido que le damos actualmente fue Juan Jacobo Rousseau, en “Ensoñaciones de un paseante solitario”.
    El Romanticismo es un vasto movimiento de la cultura europea que se inicia en los países nórdicos y progresa hacia el sur y el Mediterráneo, abarcando casi un siglo y medio, desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta el siglo XIX, y su influencia perdura, en algunos aspectos, hasta nuestros días.. Se trata de un movimiento de carácter subjetivo señalado por la presencia del individualismo exaltado que gesta el predominio de lo lírico, movimiento que rechaza las prescripciones académicas o las normas tradicionales en el nombre de la más absoluta libertad en el arte. Se habla de un “estremecimiento metafísico” para referirse a la inquietud  y angustia por los grandes misterios del ser que atormentan al individuo. Hay también un desequilibrio entre la vida y el sueño, ya que el romántico desprecia la realidad del mundo para refugiarse en mundos soñados. Al desechar la razón el romántico descubre lo irracional, lo que no está sujeto al dominio conciente, por eso se abandona al momento, a lo casual, a los estados de ensueño y éxtasis, esperando siempre que del caos surja milagrosamente la luz. De ahí el gusto por lo tenebroso, lo nocturno, lo grotesco, o fantasmal y hasta lo patológico y perverso. Si el hombre clásico pudo decir “la belleza es la verdad” el romántico dirá “la verdad es la belleza”.
    El Romanticismo francés se define alrededor de 1800, cuando ya Alemania, por ejemplo, había dado mucho de su mejor producción romántica, con Goethe y Schiller, creadores del Sturm Und Drang (“tormenta y pasión”), considerado un movimiento pre-romántico. Estos autores reaccionaron contra la imitación de lo clásico, contra un arte poco natural, cargado de reglas, y contra la búsqueda de lo racional, lo equilibrado, lo moderado. En Francia, ya Diderot y Rousseau habían postulado su exaltación de la sensibilidad, el retorno a la naturaleza, la importancia de la subjetividad en el arte, el gusto por la tradición y el folklore nacional.   
    Se ha dicho que todo el Romanticismo es una revolución artística, paralela a la revolución política de 1789. De alguna forma, la sensibilidad romántica se conecta con el llamado “mal del siglo”: la melancolía, el pesimismo. El Romanticismo presenta una serie de características íntimamente relacionadas unas con otras y que se condicionan entre ellas.
   INDIVIDUALISMO:  El hombre romántico tiene una conciencia aguda y dolorosa de la propia personalidad, de ser distinto a los demás, y afirma constantemente ese “yo” frente a lo que le rodea. En algunos casos llega a sentirse superior a todo lo otro: exalta su propia sensibilidad, sus emociones, su genio, pero también su desgracia o su infelicidad. Esto lo lleva al aislamiento y la soledad típicas de los románticos.
    Desengaño: el choque entre el yo romántico y la realidad que no da satisfacción a sus anhelos e ideales produce en el artista romántico un hondo desengaño, un tedio y un hastío vitales que lo llevan a un violento enfrentamiento con el mundo y a rebelarse contra todas las normas morales, sociales, políticas y religiosas.
    Egocentrismo: todo va a girar alrededor del yo, por lo tanto frecuentemente habla el romántico en primera persona, a menudo protestando por la incomprensión de su sociedad, por el desconocimiento de su genio individual, etc..
    Populismo: se revalorizan los elementos populares, como la música, el canto, las narraciones del pueblo. Se busca conocer lo que tiene de particular y específico el espíritu de cada nación. De ahí su obsesión por buscar las raíces de cada pueblo en su literatura y su cultura.
  Hay una exaltación de la libertad; sólo en libertad se alcanza la plenitud. Un poeta español del siglo XIX, Larra, afirma: “libertad en la literatura, como en las artes, como en la industria, como en el comercio, como en la conciencia.He aquí la divisa de la época”. En el arte, la libertad está vinculada con lo formal, la negación a dejarse limitar por reglas prefijadas. En la vida cotidiana, tiene que ver con un estilo libre y desprejuiciado de vivir, conocido en general como “bohemio”. En lo nacional, a veces se relacionó con actitudes patrióticas, como en España o Italia.
    SUBJETIVISMO:     Frente a la razón se levanta la bandera del sentimiento, de ahí la importancia de emociones, sueños y fantasías. El hombre romántico profundiza minuciosamente en sí mismo o en sus personajes. Su actitud de búsqueda interior lo lleva a descuidar el mundo que lo rodea y refugiarse en lugares solitarios.
    El gusto por la soledad se convierte en uno de los temas románticos por excelencia. Esto justifica la preferencia por lugares solitarios, como castillos, cementerios, espacios apartados y recónditos. La soledad del hombre romántico nace también de su individualismo, de la afirmación de su yo; en este sentido la soledad produce también dolor y lo lleva a ansiar la integración, la comprensión de los otros, el amor.
    Irracionalismo: se niega que la razón pueda explicar por completo la realidad. Se abandona la idea de que existan verdades fijas e inmutables que puedan ser descubiertas. Este rechazo por la razón y lo racional explica la preferencia de los románticos por lo sobrenatural, lo mágico y lo misterioso. Tal vez ligado a esto se produce un retorno a la religiosidad.
    LA NATURALEZA:    Frente a la Naturaleza artificiosa del Neoclasicismo, el artista romántico representa la naturaleza y se proyecta en ella en movimiento, con preferencia por la ambientación nocturna. Opone al orden, a la mesura y la armonía neoclásicos, el desorden y la falta de proporción. La Naturaleza se identifica con los estados de ánimo del creador, es como una proyección de sus sentimientos y a la vez está por encima de todo, lo que deja traslucir cierta concepción panteísta del universo.
    EVASIÓN:    Para escapar de ese mundo en el que no encuentra cabida su idealismo extremo, el romántico opta por escapar de la realidad inmediata que no le gusta. Esa evasión puede conducirlo a épocas pretéritas, como la Edad Media, o a lugares lejanos y exóticos, como Oriente o América. La fantasía funciona siempre como forma de evasión de la realidad para el hombre romántico.
    EL MAL DEL SIGLO:    El romántico es por naturaleza alguien inseguro e insatisfecho, lo que da lugar a una desazón vital. Se habló del “mal del siglo” para referirse a ese estado de ánimo propio de los románticos, compuesto por melancolía, tedio de vivir, insatisfacción, desconsuelo. A veces esto constituía una postura, con más de fingido que de auténtico, como una especie de moda.
    Tales son, en un breve acercamiento, las principales características del Romanticismo. Veamos ahora la relación de Baudelaire con el mismo.

  BAUDELAIRE Y EL ROMANTICISMO:    Si bien Baudelaire toma del Romanticismo muchos de sus temas más importantes, difiere de él porque en su obra estos temas adquieren una condensación y una intensidad que los transforma, en ocasiones, radicalmente.
    Los sentimientos más clásicos de los románticos fueron la soledad y la melancolía. En Baudelaire se transformarán en tedio, hastío, spleen, un sentimiento más radical, que incluye el asco de sí mismo y que implica una inmóvil e impotente desesperación. “Lo que siento es un descorazonamiento, una sensación de aislamiento insoportable, un miedo perpetuo a una desgracia vaga, una desconfianza completa de mis fuerzas, una ausencia total de deseo, una imposibilidad de descubrir distracción alguna, me pregunto sin cesar para qué esto, para qué aquello, ese es el verdadero espíritu del spleen, no me acuerdo de haber caído nunca tan bajo ni de haberme arrastrado tanto tiempo en el hastío” (Baudelaire, 1856).
    Si de acuerdo al gusto romántico predominaba una naturaleza espontánea y salvaje, en Baudelaire aparece distorsionada, contaminada, deformada y artificial. Es la naturaleza ciudadana, el producto de la técnica y la civilización; en otros casos surgirá la descomposición, la enfermedad y la muerte, como en “Una carroña”.
    En cuanto a la concepción del poeta, para Baudelaire no es ya un vidente seguro de sí, de misión divina, sino un testigo del dolor y la dignidad humana en medio de los llantos. Baudelaire se asoma a la literatura del siglo XIX cuando se produce el triunfo de la doctrina romántica pero también asiste a la desintegración del movimiento en función del Simbolismo, Parnasianismo y Naturalismo. “Las flores del mal” se publican en el período en el que surgen las obras poéticas más maduras del movimiento y aparece en él un romántico moribundo, la conciencia crítica más profunda del romanticismo. La melancolía se convierte en angustia, la irritación de la emocionalidad se vuelve un “estremecimiento nuevo”, como dijera Víctor Hugo. Su poesía se hace filosófica y plantea al hombre debatiéndose en la disyuntiva entre el bien y el mal. Dirá el poeta: “hay en todo hombre, a toda hora, dos postulaciones simultáneas, una hacia Dios, la otra hacia Satán. La invocación a Dios, o espiritualidad, es un deseo de subir de grado; la de Satán o animalidad es una alegría de descender”.
   Se considera a Baudelaire un romántico cuando renueva y usa la imagen poética y la metáfora, cuando cultiva lo exuberante y lo enfático, pero es anti-romántico cuando se resiste frente a todo lo emocional y sentimental, frente a todo lo bonito y fácilmente agradable.

 PARNASIANISMO:    Entre 1860 y 1870 hay una reacción al Romanticismo de corte sentimental, confesional, que tiene a Teófilo Gautier como su principal representante : el Parnasianismo, nombre que deriva del mítico monte Parnaso de los griegos, donde habitaban las Musas, deidades protectoras de las artes. Cultores de la doctrina de “el arte por el arte mismo”, los poetas parnasianos expresarán sus ideas en revistas de corta existencia. La doctrina del arte por el arte era expresada por Gautier cuando afirmaba que “el arte es inútil en el sentido de que no presta ninguna utilidad. El poeta, artista por excelencia, es libre, dueño de su fantasía, y su obra no cumple ninguna función social. El arte no es un medio, sino un fin en sí mismo.”
    Se trata de un movimiento poético típicamente francés, que procura la objetividad, la impersonalidad. No es intimista, reacciona contra el romanticismo confesional y postula la abolición del yo en la poesía. Se trata de una poesía minuciosa, laboriosamente trabajada, donde lo formal cobra gran importancia. Se busca la belleza como un fin en sí misma, sin compromisos sentimentales, intelectuales, políticos o religiosos. Quieren tratar al verso con prudencia y paciencia, como el escultor al mármol. Si el vínculo del Simbolismo con la Música es evidente, en el caso del Parnasianismo el vínculo se establece con las artes plásticas en general y con la escultura en particular.
. Esta corriente está presente en “Las flores del mal” en su sentido del misterio, el poder de encantamiento de sus versos, su absorbente culto a la belleza, la cercanía con la plástica y la pintura y la tendencia a no expresar sentimientos en primera persona.

 SIMBOLISMO:     El simbolismo fue un movimiento literario que se desarrolló fundamentalmente en París, en las dos últimas décadas del siglo XIX, y congregó a importantes artistas de distintos países europeos. Para algunoss autores es sólo un post romanticismo pero son bastante diferentes. El simbolismo incorpora elementos modernistas y decadentistas para construir su estética, y plantea una postura contraria a los nacionalismos literarios. Habrá de mostrar a los poetas de fin de siglo y de principios del siglo XX un universo sobrenatural, de misterio, desconocido para los profanos, que sólo lo pueden vislumbrar a través de los poetas “videntes”. El principal representante de esta corriente, el poeta Stephen Mallarmé, dirá en 1862: “toda cosa sagrada que quiere mantenerse se envuelve en el misterio”. El simbolista no busca expresar la realidad, sino trascenderla. El mundo real es símbolo de otra cosa que está más allá de lo sensible. Se aplica el idealismo filosófico a la literatura: cada cosa es un símbolo, manifestación de algo oculto. Los objetos están vinculados, a pesar de sus múltiples apariencias, por ecos, analogías, correspondencias. El poeta es quien debe relacionar esos dos mundos: el sensible y el trascendente. Como antecedente del Simbolismo, en el poema “Correspondencias” de Baudelaire se plantea la unidad de la creación, la correspondencia entre el mundo espiritual y el material por medio de símbolos que conforman una analogía universal.
    Los simbolistas tienen una gran preocupación por el lenguaje, y su influencia será decisiva en el siglo XX, aun entre aquellos que reaccionaron contra ellos. Formalmente, la suya es una poesía que explorará la sonoridad del verso, pues “la poesía es música ante todo”. Por ello la palabra habrá de tener un valor mágico, pues a través de ella se aprehende la realidad y se la devela. El Simbolismo significó una revolución en la versificación, que habría de culminar en el verso libre.
    Baudelaire se encuentra entre los precursores del Simbolismo, aquellos que de alguna manera posibilitaron su surgimiento, aunque sin integrarlo. Son similares su uso del símbolo poético, la sugestión musical de sus versos y su sentido del misterio, que plantea al poema como un enigma cuya llave debe encontrar el lector.
    Otras características simbolistas son la búsqueda de la melodía, la renovación del vocabulario, la liberación de las palabras de la lógica prosaica. El poeta debe hablar del efecto y no de la cosa en sí: “el verso no debe componerse de palabras, sino de intenciones, y todas las palabras se borrarán ante la sensación”. “Nombrar un objeto es suprimir las tres cuartas partes del placer del poema, que consiste en la felicidad de volverse tal poco a poco; sugerir, he ahí el sueño”. Se busca proceder por analogías, lo que está ligado a la búsqueda de correspondencias ya mencionada. El poeta recibe infinidad de palabras y de imágenes que le dictan espontáneamente su imaginación o el mundo exterior. Hay que combinarlas entre sí y hacerles surgir sus analogías.
    Algunos simbolistas fueron vistos como los “poetas malditos”, por su humor frío y cruel, su uso del terror como recurso literario y su gusto por lo fantástico, lo esotérico, lo metafísico. La poesía sería como un puente al conocimiento metafísico.
     Los principales poetas simbolistas fueron Mallarmé, Paul Verlaine y Arthur Rimbaud.


   “LAS FLORES DEL MAL”:    Baudelaire no pertenece en particular a una sola de las corrientes antes desarrolladas: él se anticipa a su tiempo, a la vez pertenece a él y lo supera, y resulta por esencia indefinible, imposible de encasillar en una corriente o movimiento determinado. Su poesía es la base para la poesía de todo el siglo XX, y por ello estudiaremos algunos aspectos de su obra más importante.
    Publicada en 1857, esta obra tuvo como antecedente la publicación en 1851 de once poemas del autor en un periódico, bajo el título “Los limbos”, que sería el primitivo nombre de “Las flores del mal”. Con este último título se publicaría en 1855 un conjunto de dieciocho poemas, en una revista.
     La obra está dedicada a Gautier, y de inmediato suscitó el escándalo por su temática, a tal punto que la justicia inculpó a Baudelaire de atentado a la moral pública y la edición fue requisada. En 1861 aparece la segunda edición  , con 35 poemas nuevos y la estructura definitiva que a partir de ahí conservará. Baudelaire al principio concibió a la obra dividida en tres partes que sumaran cien poemas, en evidente relación con la “Divina comedia”, pero luego modificó esto, si bien insiste en que se trata de un todo orgánico, no la simple suma de sus partes. No son los suyos poemas para la mayoría de los lectores, ni alcanzaron gran difusión hasta el siglo XX. Su temática es en general ciudadana, es una poesía de corte filosófico, muchas veces hermética en sus contenidos.
    Este libro está estructurado de modo tal que cada composición vale por sí misma, pero además por su relación con el conjunto. Según Banville: “Desde el punto de vista del arte y de la sensación estética, perderían mucho al no ser leídos en el orden que el poeta, que sabe lo que hace, los ha colocado”.
   La obra está dividida en seis secciones:
1)      SPLEEN E IDEAL: es la más extensa y expresa la condición humana de Baudelaire. El poeta, a través del amor y del tedio, llega a la conciencia en el mal.
2)      CUADROS PARISINOS:  el poeta contempla la ciudad y sus habitantes, deja de ser el hurgador de sí mismo para adoptar la condición de testigo de las calles de París, descubre en el exterior el reflejo del problema esencial de la condición humana: el mal.
3)      EL VINO: es un intento de huída a los paraísos artificiales que no puede conducir sino al fracaso.
4)      LAS FLORES DEL MAL son doce poemas, que se constituyen en los apóstoles del mal.
5)      REBELIÓN: después de haber optado por el mal, el poeta ha optado por el jefe del mal: el Diablo.
6)      LA MUERTE: Muerte de los protagonistas y comienzo del gran viaje más allá de la vida, hacia lo nuevo.    

Cuatro poemas de Baudelaire


Al lector  .

La necedad, el error, el pecado, la tacañería,
Ocupan nuestros espíritus y trabajan nuestros cuerpos,
Y alimentamos nuestros amables remordimientos,
Como los mendigos nutren su miseria.

Nuestros pecados son testarudos, nuestros arrepentimientos cobardes;
Nos hacemos pagar largamente nuestras confesiones,
Y entramos alegremente en el camino cenagoso,
Creyendo con viles lágrimas lavar todas nuestras manchas.

Sobre la almohada del mal está Satán Trismegisto
Que mece largamente nuestro espíritu encantado,
Y el rico metal de nuestra voluntad
Está todo vaporizado por este sabio químico.

¡Es el Diablo quien empuña los hilos que nos mueven!
A los objetos repugnantes les encontramos atractivos;
Cada día hacia el Infierno descendemos un paso,
Sin horror, a través de las tinieblas que hieden.

Cual un libertino pobre que besa y muerde
el seno martirizado de una vieja ramera,
Robamos, al pasar, un placer clandestino
Que exprimimos bien fuerte cual vieja naranja.

Oprimido, hormigueante, como un millón de helmintos,
En nuestros cerebros bulle un pueblo de Demonios,
Y, cuando respiramos, la Muerte a los pulmones
Desciende, río invisible, con sordas quejas.

Si la violación, el veneno, el puñal, el incendio,
Todavía no han bordado con sus placenteros diseños
El canevás banal de nuestros tristes destinos,
Es porque nuestra alma, ¡ah! no es bastante osada.

Pero, entre los chacales, las panteras, los podencos,
Los simios, los escorpiones, los gavilanes, las sierpes,
Los monstruos chillones, aullantes, gruñones, rampantes
En la jaula infame de nuestros vicios,

¡Hay uno más feo, más malo, más inmundo!
Si bien no produce grandes gestos, ni grandes gritos,
Haría complacido de la tierra un despojo
Y en un bostezo tragaríase el mundo:

¡Es el Tedio! 
-los ojos preñados de involuntario llanto,
Sueña con patíbulos mientras fuma su pipa,
Tú conoces, lector, este monstruo delicado,
-Hipócrita lector, -mi semejante, -¡mi hermano!





El perro y el frasco”       De: “Pequeños poemas en prosa” (o Le Spleen de Paris) – 1862
─Lindo perro mío, buen perro, chucho querido, acércate y ven a respirar un excelente perfume, comprado en la mejor perfumería de la ciudad.
Y el perro, meneando la cola, signo, según creo, que en esos mezquinos seres corresponde a la risa y a la sonrisa, se acerca y pone curioso la húmeda nariz en el frasco destapado; luego, echándose atrás con súbito temor, me ladra, como si me reconviniera.
─¡Ah miserable can! Si te hubiera ofrecido un montón de excrementos los hubieras husmeado con delicia, devorándolos tal vez. Así tú, indigno compañero de mi triste vida, te pareces al público, a quien nunca se ha de ofrecer perfumes delicados que le exasperen, sino basura cuidadosamente elegida.








ELEVACIÓN

Por encima de los lagos, por encima de los valles,
de las montañas, de los bosques, de las nubes, de los mares,
más allá del sol, más allá de los éteres,
espíritu mío, tú te mueves con agilidad
y, como un buen nadador que se extasía entre las olas
surcas alegremente la inmensidad profunda
con una indescriptible y masculina voluptuosidad.
Vuela lejos de esas miasmas mórbidas;
te purificarás en el aire superior
y bébete, igual que un puro y divino licor,
el fuego claro que llena los espacios límpidos.
Detrás de los problemas y las grandes penas
que cargan con su peso la existencia brumosa
feliz es el que puede de un ala vigorosa
elevarse hacia los campos luminosos y serenos;
Aquel cuyos pensamientos, cual alondras
hacia los cielos matutinos, tienden al vuelo libre,
_ ¡Quién planea sobre la vida, y comprende sin esfuerzo
el lenguaje de las flores y de las cosas mudas!



Una mujer que pasa

 La calle atronadora aullaba alrededor de mí.
Alta, esbelta, enlutada, con un dolor majestuoso
una mujer pasó, recogiendo con mano fastuosa
las oscilantes vueltas de sus velos,

ligera y distinguida, con piernas de estatua.
De pronto bebí, crispado como un loco,
de su mirada, cielo lívido donde germina el huracán,
el dulzor que fascina y el placer que mata.

¡Un relámpago…, después la noche! Fugitiva belleza
cuya mirada me hizo renacer de golpe.
¿No he de verte ya más que en la eternidad?

¡En todo caso lejos, ya tarde, quizá nunca!
pues no sé dónde fuiste ni sabes dónde voy.
¡Oh tú, a la que yo hubiera amado; oh tú, que lo sabías!




Información sobre el Teatro griego


 INformación sobre El teatro griego
  
Evolución: La tragedia griega tuvo su apogeo en Atenas en el siglo V a C, y su forma definitiva ,tal cual la conocemos ,es el  resultado de un largo proceso evolutivo que nacido de una forma preliteraria fue madurando lentamente hacia formas estructuradas para su representación.
  El culto a Dionisos, dios de la vegetación y de la vid, era celebrado con cantos y danzas frenéticas por un coro desordenado. Estos cantos no incluían momentos narrativos ,no se contaba con actores y eran una ceremonia ritual de carácter religiosa que se llamaba  ditirambo del cual no se conserva ninguno , pero que  tendrá alguna relación con lo que fue el posterior  teatro ateniense. Estos ditirambos parecen haber sido introducidos por Tespis que los llevó a Atenas alrededor del 580 a C y habría sido el propio Tespis quien  modificó e innovó partes de ese viejo ritual  ,como separar a un solista del coro, dando lugar así a lo que fue luego el primer actor ; además , y son siempre suposiciones, a aquellos cantos religiosos se le fueron insertando momentos narrativos  lo que va dando lugar a una trasformación  que se convertirá en obra teatral una vez que aparezcan los autores de textos, un edificio especialmente concebido para  la representación ,así como  una organización que rija esta manifestación cultural .
  La evolución de la tragedia es muy discutida ya que hay cantidad de aspectos y de zonas oscuras sobre el resultado final en relación con su lejano origen religioso. ¿ Cómo se llego a una forma tan sofisticada de arte? ¿Quién le dio una forma tan cuidadosa al conjunto y a cada una de las partes? ¿Quién formó actores profesionales ,ideó los concursos y puso en movimiento todo el despliegue material y humano que giraba en torno a tal espectáculo ? Como vemos son muchas las interrogantes que quedan sin contestar .Pese  a ello intentaremos esclarecer algunos puntos
  La tragedia es una creación ateniense, surgió como uno de los subgéneros dramáticos  en  Atenas cuando esta polis tuvo un desarrollo cultural y un contexto socio-político que permitió transformar una manifestación popular religiosa en una forma artística de profundo contenido humano. Los asuntos religiosos fueron desplazados por los temas humanos y de las obras que se conservan casi no hay referencia al dios Dionisos , lo que hace suponer que lo que comparten  teatro y dios es el lugar del culto y la época del año en que la celebración a este dios  incluía  como parte del  festejo los concursos teatrales.

Atenas en el siglo  v a C:  Es necesario aclarar que el mundo griego no tenía una  unificación política centralizada; estaba formado por un conjunto de polis o pequeños estados independientes entre sí, algunos muy lejanos, y que según determinadas circunstancias alguna polis ocupaba el lugar de privilegio de ese “ mundo griego”que pese a su diversidad y extensión tenía cierta unidad cultural.
    El siglo  V a  C es para   Atenas un momento de esplendor, durante buena parte del siglo se alcanza la gloria militar ,el apogeo del teatro y del pensamiento, y un desarrollo cultural que no había logrado ninguna polis hasta el momento.  Si bien son varios los factores que permitieron este desarrollo no debe olvidarse la importancia del sistema político imperante en Atenas: la  democracia.

  En este siglo la hegemonía de Atenas fue tal que no sólo fue el centro de interés económico sino también el de interés cultural que atrajo desde otras   polis a  los mas importantes y destacadas personalidades del momento en todo tipo de actividades.

  El racionalismo progresivo tuvo su cumbre en  la idea de Protágoras ( “El hombre es la medida de todas las cosas “) lo que marca un notorio desplazamiento del interés religioso , aunque no se lo abandona , por un interés cada vez más centrado en los problemas humanos. Es así que en todas las disciplinas se abandona la postura que daba explicaciones a los hechos por los caprichos de los dioses para tratar de comprender los fenómenos en relación con las causas que los provocan. En Física , Anaxágoras de Clazomene explica una serie de hechos causales hasta entonces jamás explicados; en  Medicina, Hipócrates da cuenta de  una serie  de enfermedades contagiosas que producían las grandes epidemias y va desterrando las viejas ideas de las pestes enviadas por los dioses a los hombres por las faltas cometidas. En Historia ,Tucídides  interpreta los hechos con sus respectivas causas como modo de comprenderlos en su complejidad. A todo esto debemos agregarla que evoluciona el pensamiento lógico paralelo a una evolución en el manejo de la lengua . Comprender esta evolución es indispensable si tenemos en cuenta que en este período democrático la exposición de ideas , los argumentos para  defenderse o para acusar en las asambleas públicas eran imprescindibles .En el mundo político no quedaba excluido ningún ciudadano ya que los asuntos públicos eran tarea de todos y por lo tanto la Oratoria conoce su mejor momento  y en ella se destacaron ciudadanos que terminaron siendo influyentes gracias a sus capacidades expresivas en forma oral. No es extraño que en medio de este contexto haya tenido lugar un vuelco especial el pensamiento filosófico en el que se destacara Sócrates y su prédica que fuera a contar con un número importante de seguidores entre los que se destaca Platón.
   Dentro de este panorama removedor y convulsionado de Atenas  el teatro alcanza su mejor momento y es lógico pensar que sólo en medio de tal contexto es que pudo aflorar un  subgénero tan profundo y complejo y rico en significaciones como  la tragedia .

Personajes, temas y tonos de la Tragedia (diferencias con la Comedia) : La  tragedia es sólo un subgénero dramático, otro tipo de representaciones compartían con ella la escena ateniense. El drama satírico y la Comedia eran también de gran aceptación y popularidad entre los ciudadanos de Atenas pero por razones bien diferentes a lo que planteaban la obras trágicas .
El drama  satírico era una representación de un tema  o asunto mitológico o legendario que contaba con un coro de sátiros, al parecer muy del gusto popular, y que le daba  a la obra un carácter grotesco. Estas  obras  tenían una estructura elemental y como la comedia tenían un final feliz.
La Comedia era otro subgénero dramático de inmensa popularidad. Es aquí donde debemos establecer las enormes diferencias que la separan de la Tragedia ya que a partir de ellas es que podemos comprender las relaciones que se generan entre una obra y el público en cuanto a su grado de aceptación..
El autor de comedias  no partía de ningún mito o leyenda conocida ,sino que “inventaba” el argumento, los temas eran de actualidad ,sacados de la realidad más inmediata , lo que le daba a las obras mucha frescura . Los personajes  eran de rango inferior en la escala social  ,el coro lo conformaban personajes jocosos o a veces grotescos como mujeres revoltosas o animales personificados ,y todo esto  con un lenguaje desenfadado donde reinaba la procacidad  ,la gestualidad , lo vulgar ,los  golpes, etc. Los enredos , los equívocos y las situaciones creadas complicaban la trama pero siempre se llegaba a un desenlace feliz que restituía el orden perdido por alguna razón. Este conjunto de efectos  y el planteo temático puede ser visto como una burla a los temas que planteaba la tragedia o a las  profundas reflexiones que hacían los filósofos sobre la condición humana. Cabe entonces preguntarse si la intención de la Comedia era solo un divertimento o si no encerraba en su mensaje un modo de evasión o de negación para abordar los temas más profundos, es decir, un modo de no comprometerse con ellos.
 La Tragedia fue la forma dramática  más destacada  del teatro ateniense y esto se debe a varios factores que merecen  ser explicados. Para que el concepto de lo  trágico exista es necesario que un personaje de cierto linaje ,un noble, sufra una caída desde un lugar de privilegio .Los  personajes trágicos son héroes o heroinas que  por  su destacado rol social ,con todo lo que ello implica ,poder, honor, virtud ,etc ,al caer en las redes de alguna fatalidad  o del Destino generan en el espectador una impactante sensación  ya que pese a la condición del héroe nada  se puede hacer para evitar su caída trágica. Aún cuando en la tragedia  hay otro tipo de personajes, de inferior rango social, ocupando papeles secundarios, no llegan a ser protagonistas ya que el impacto de la caída trágica les está reservado a los personajes centrales.
 En estrecha relación con el tipo de protagonista es está el tono elevado de las obras trágicas , tanto por su lenguaje cuidado, serio, sublime, así como  por  los temas tratados que implican una profunda reflexión sobre el destino humano, o  tal vez sobre  la naturaleza humana en toda su complejidad.
 El  Destino  o la  Moira ,en términos griegos ,es el gran tema trágico ya que muchas veces veremos luchar a los personajes intentando  evitar lo que el destino les  deparó y resulta más penoso y patético ver como  pese a esos esfuerzos  las leyes establecidas por el Destino se terminan cumpliendo.
  De lo antes señalado se desprende que los diferentes tipos de representaciones generaban distintos efectos en el público receptor . Los efectos patéticos y las emociones que generaba el clima trágico se veían  atenuados por los efectos de distensión de la Comedia y el Drama satírico .

Fuentes de la tragedia:  Los autores trágicos no creaban los argumentos básicos de sus obras  .Los personajes y el argumento eran tomados de diversas  fuentes. La enorme cantidad de leyendas y mitos que los griegos tenían como parte de su cultura eran el punto de partida  en el que se basaba el poeta trágico para desarrollar la obra dramática.
 Otra fuente  recurrente fue la literatura precedente a la del siglo  V a C, particularmente los poemas homéricos ( La Ilíada y La Odisea) ya que en  estas narraciones  hay sobrados elementos y personajes con características trágicas. Las epopeyas de Homero  marcaron el esplendor de una etapa literaria anterior a la tragedia y  la enorme popularidad de esas obras dio lugar a que ningún ciudadano ateniense desconociera las historias y los protagonistas del mundo homérico . Como vemos ,más allá de la fuente que se tome  como punto de partida  para crear  una obra teatral ,el espectador ateniense asistía al  teatro para ver una representación sobre un asunto que él conocía pero no sabía que era lo que el poeta trágico había hecho con ese asunto. Dicho de otro modo el espectador ni iba a ver qué pasó sino  cómo pasó.
 Por lo antedicho debemos comprender que el autor estaba de algún modo limitado en su tarea , o quizás sea mejor decir que estaba condicionado , y este punto es  clave para  valorar aún más a los dramaturgos  atenienses , ya que no era el efecto sorpresa del final el que importaba sino los efectos dramáticos que  impactaran pese  a lo poco  sorpresivo del desenlace.
 Cabe señalar que ha sobrevivido una tragedia con asunto contemporáneo ( Los  Persas ,de Esquilo), y es quizás un  ejemplo de lo invalorable que resulta la pérdida de material de las culturas  antigüas  ya que todas estas conclusiones  y reflexiones son deducciones sacadas de las treinta y tres obras trágicas que sobrevivieron
  Además de los aspectos señalados los autores se enfrentaban a una limitación formal más que importante: la estructura .Todas las obras que nos han llegado tienen una estructura básica que  no sabemos si corresponde a una tradición o era una imposición dada por el concurso.


Estructura de la tragedia:  Las tragedias  griegas están conformadas  por un conjunto de partes claramente diferenciadas y  cada una de ellas corresponde a momentos y climas diferentes dentro de la obra .
  La alternancia de partes dialogadas y partes cantadas es una de las características singulares de esta forma teatral ; en ambas partes se mantiene la estructura versificada lo que le da a la  obra  cierto atractivo que va más allá de la palabra ya que lo rítmico-musical acompaña y complementa lo dicho.

 El Prólogo: Toda tragedia comienza por un Prólogo (pro= primer, logos = discurso ). Este prólogo varía según las obras y autores, puede ser un monólogo o un diálogo entre dos o mas personajes  y más allá de su forma  cumple funciones básicas  en  la relación obra-público .
 Una de las funciones del prólogo es ubicar al espectador temporal y espacialmente. Ni bien se inicia la obra ,el ,o los personajes ,nos dan los elementos para  saber en qué lugar están sucediendo los hechos y en qué momento de la leyenda estamos  y ante qué circunstancias precisas. Este momento seleccionado por el autor será clave ya que marcará la temperatura de los acciones futuras.
 Los prólogos pueden ser estáticos o dinámicos. Los estáticos son puramente  expositivos, nos dan información  y generan cierta expectativa sobre los acontecimientos futuros,  pero todavía no hay acción, mientras que en los prólogos dinámicos ya se pone en marcha la acción dramática  desde este el inicio. Hay prólogos de doble modalidad en los que se conjuga lo informativo con la acción ,pero  en todos los casos la importancia del Prólogo está dada por la capacidad del autor para generar  de este  primer momento un clima especial que impacte al espectador  
El Párodos :  Es el momento de  ingreso del coro. El coro hace su entrada cantando y danzando. Esta primer intervención coral como todas las que le sigan serán cantadas. Las intervenciones corales son la expresión emocional o reflexiva de un colectivo . El coro está conformado por un grupo de doce o de quince  integrantes que representan a una parte de una comunidad ( mujeres, ancianos ,etc) que de alguna manera están relacionados con los hechos que están ocurriendo. Mientras el coro ingresa y se instala en la orkestra .en la que permanecerá hasta su retirada  al final de la obra, las  acciones están detenidas, pero la obra no decae en su interés ya que el canto coral es un momento particularmente emotivo no sólo por ser cantado sino porque el contenido de ese canto  es una reflexión emocional sobre lo que acaba de suceder o sobre lo que el coro anticipa que puede ocurrir. Por lo dicho, el coro puede estar atrasado o  anticipado respecto a la acción.               
Los episodios : Son partes dialogadas entre los personajes ; el coro puede intervenir en los diálogos a través del corifeo, lo que sería  su director, En los episodios se producen los momentos más tensos de la obra ya que aquí tienen lugar los enfrentamientos verbales. El  enfrentamiento, denominado agón, es característico  en toda obra y su tensión radica en que es un duelo verbal que opone al protagonista con otro personaje en una escena particularmente cargada de emoción
Es durante los. episodios que avanza la acción dramática
Las estásimas : Son partes cantadas por el coro que se intercalan  entre cada uno de los episodios. Durante las estásimas la acción queda detenida, y aunque el canto coral sea una reflexión o cualquier otra manifestación del alma  humana en relación con los acontecimientos que se están desarrollando y esto frene el desarrollo de la acción, la obra no pierde intensidad en estos momentos pues lo que no se gana en acción se gana  en clima ya que el canto coral genera  inquietud ,o expresa dolor, o compasión , o cualquier otro estado que ponga en relación al sentimiento del coro con los hechos graves a los que se ve enfrentado el protagonista
El éxodo : Es el momento de retirada del coro en el último episodio , el fin de la obra .Hay variantes en la forma de finalizar la obra , muchas  culminan con una reflexión final hecha por el coro una vez que se retiró el último personaje o  a veces es éste que pone fin a la misma con una última intervención. Aunque la estructura de la tragedia es la que acabamos de señalar , los autores se han permitido pequeñas variantes sin que éstas alteren el orden al que hicimos referencia. No podemos determinar con exactitud si esta estructura es parte de una tradición o es porque el concurso presentaba este orden como exigencia ,lo cierto es que las treinta y tres tragedias que nos llegaron respetaron esta estructura invariable.

¿Teatro civil o teatro religioso ? : Cuando decíamos que del origen religioso e informal del ditirambo y de los antiguos ritos a Dionisos y de su paulatina transformación de ese culto hacia una forma teatral ,no debemos olvidar  que el verdadero teatro de la forma que lo conocemos nació en Atenas ya que fue esta polis la que supo darle forma artística y hacer de estas obras un espectáculo en el sentido más amplio del término.   
   Desde el financiamiento económico ,encomendando a un grupo de ciudadanos solventes (los coregas), que debían abastecer de lo necesario a los autores y a los actores para la puesta en escena, así como el                          salario y el resto de los gastos,  también la polis ateniense organizó los espectáculos en todo lo relacionado con la organización e infraestructura  y para ello construyó edificios adecuados y de asombrosa capacidad si se tiene en cuenta que eran representaciones al aire libre que formaban parte de una verdadera fiesta ciudadana  en la que la asistencia al teatro era un hábito cultural. Esto nos lleva a afirmar que el concurso teatral es una fiesta civil pero que nunca perdió del todo el vínculo con lo religioso ya que el culto tradicional a Dionisos y el teatro eran parte de una celebración que tenía lugar en una misma época y en un mismo lugar. Lo que sería prudente es considerar que las obras trágicas fueron perdiendo contenido religioso y los planteos  se preocuparon cada vez más del hombre enfrentado a su destino pero con la voluntad y el poder de decisión para emprender acciones desde su conciencia.
   Los concursos de tragedias enfrentaban a tres autores que competían entre sí presentando una tetralogía, tres tragedias y un drama satírico,  esto habla  de un espíritu de competencia que estaba muy arraigado en los griegos y que es parte de su naturaleza ya que tanto en el deporte , en la oratoria ,en el debate de ideas, etc , la superación constante parece estar siempre latente como parte de sus valores. Pero tampoco debemos olvidar que no sólo en la tragedia se competía sino también en la comedia lo que pone de manifiesto que tanto en los asuntos graves y profundos como en lo satìrico y burlesco esta comunidad supo encontrar en el teatro un modo de analizar la naturaleza humana desde diferentes miradas.


Función del coro en la Tragedia . El problema del coro en el teatro ha dado lugar a diferentes consideraciones .Hay quienes sostienen que el coro es un personaje más dentro de la obra. Esto es relativamente cierto ya que tiene aspectos comunes con  el resto de los personajes ,pero no debemos olvidar sus particularidades .El coro permanece fijo en la orkestra ,y desde allí ,aún cuando tiene una cercanía respecto a los personajes que actúan sobre el proscenio , nada puede hacer para intervenir directamente, es decir que el coro no puede emprender acciones, ya que sus intervenciones cumplen otra función que es la de manifestar los sentimientos de un colectivo que está conmovido por los hechos pero no es protagonista de los mismos. A su vez el coro es una presencia permanente ya que desde su ingreso hasta el final es el único personaje que está en esa situación.
Los cantos corales , como la poesía en general son la expresión del sentimiento ,y en este caso en particular  se expresa el sentimiento de un colectivo que acompaña con el lenguaje poético , la danza y el canto a las acciones a las que asiste como espectador cercano .De esta forma se puede afirmar que el coro es el comentarista lírico-reflexivo de la obra y esta función contribuye a darle a la misma un clima emotivo que es el producto de un grupo humano que se conmueve frente a los hechos a los que asiste como si fuera un espectador privilegiado.
El coro fue perdiendo importancia con la evolución del drama ya que de ocupar un lugar de privilegio en las primeras obras de Esquilo pasó a tener uno de segundo orden , y hasta se podría decir accesorio , en algunas obras  de Eurípides.